ANTÁRTIDA Y DIPLOMACIA CIENTÍFICA: UNA OPORTUNIDAD PARA FORTALECER LA INFLUENCIA INTERNACIONAL DE COLOMBIA
Por: Sargento Viceprimero de I.M., Norberto Ardila Jiménez. Gestor Fluvial, Jefatura de Intereses Marítimos y Fluviales Armada de Colombia - Miembro Liga Marítima de Colombia. Email: [email protected]
Colombia, Agosto, 2026. Cuando Colombia inició sus primeras expediciones científicas a la Antártida, el objetivo principal era generar conocimiento sobre uno de los ecosistemas más importantes y menos comprendidos del planeta. Con el paso de los años, la experiencia acumulada ha demostrado que la presencia en el continente blanco trasciende el ámbito científico. La Antártida también es un escenario donde se construyen acuerdos internacionales, se fortalecen relaciones de cooperación y se proyecta la influencia de los Estados a través de la ciencia. En ese contexto, la aspiración de Colombia de alcanzar el estatus de Miembro Consultivo representa una oportunidad para ampliar su participación en uno de los sistemas de gobernanza internacional más relevantes del mundo contemporáneo.
Durante las últimas décadas, la comunidad internacional ha construido alrededor del continente blanco un modelo singular de gobernanza basado en la ciencia, el consenso y el uso pacífico del territorio. En un contexto internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y disputas por recursos estratégicos, la Antártida representa un ejemplo excepcional de cooperación entre
Estados.
Para Colombia, participar en este sistema no solo significa desarrollar investigaciones científicas. También implica la posibilidad
de fortalecer su presencia internacional, ampliar sus capacidades diplomáticas y contribuir a la construcción de decisiones relacionadas con uno de los territorios más relevantes para el equilibrio ambiental del planeta.
¿QUIÉN TOMA LAS DECISIONES SOBRE LA ANTÁRTIDA?
La administración de la Antártida se desarrolla a través del Sistema del Tratado Antártico, un conjunto de acuerdos internacionales que regulan todas las actividades realizadas al sur de los 60 grados de latitud sur. El Tratado Antártico, firmado en 1959 y vigente desde 1961, estableció que este continente debe utilizarse exclusivamente para fines pacíficos, científicos y de cooperación internacional.
Las principales decisiones relacionadas con la gestión del continente se adoptan durante las Reuniones Consultivas del Tratado
Antártico (ATCM, por sus siglas en inglés). En estos encuentros se analizan asuntos relacionados con la protección ambiental, la
seguridad de las operaciones, la cooperación científica, la logística, el turismo y otros temas de interés común para los países
participantes.
No obstante, existe una diferencia fundamental entre los Estados Parte y los Estados Consultivos. Los primeros pueden participar
en las reuniones y seguir de cerca las discusiones, mientras que los segundos tienen la capacidad de intervenir directamente en
los procesos de toma de decisiones.
En términos prácticos, la diferencia puede resumirse de manera sencilla: unos participan en la conversación y otros participan en
las decisiones. Los Estados Consultivos cuentan con voz y voto en la construcción de consensos que orientan el futuro de la Antárti- da, una responsabilidad que otorga influencia y liderazgo dentro de uno de los sistemas de gobernanza internacional más exitosos de la historia contemporánea.
¿QUÉ SIGNIFICA SER MIEMBRO CONSULTIVO?
La condición de Miembro Consultivo representa mucho más que una distinción diplomática. Significa formar parte del grupo de
países que contribuyen directamente a la elaboración de recomendaciones, medidas y acuerdos relacionados con el presente y
el futuro de la Antártida.
El propio Tratado Antártico establece que los países que aspiren a esta condición deben demostrar un interés científico sustancial en la región. Esto explica por qué la investigación científica constituye la principal puerta de acceso a la participación plena dentro del sistema.
Ser Miembro Consultivo permite influir en debates relacionados con la protección ambiental, la investigación científica, las actividades humanas en el continente y la cooperación internacional. También representa una oportunidad para proyectar capacidades nacionales y fortalecer la presencia de un país en escenarios globales donde el conocimiento científico adquiere cada vez mayor relevancia.
En un mundo donde los océanos, el clima y la sostenibilidad ocupan un lugar central en las agendas internacionales, participar
activamente en estos espacios constituye una ventaja estratégica para cualquier nación marítima.
DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA A LA PRESENCIA INTERNACIONAL
La adhesión de Colombia al Tratado Antártico en 1989 marcó el inicio de una relación institucional con los asuntos antárticos.
Sin embargo, el fortalecimiento de la participación nacional se ha hecho más visible durante los últimos años gracias al desarrollo
del Programa Antártico Colombiano y al incremento de las actividades científicas asociadas al continente blanco.
Más allá de las expediciones, Colombia ha fortalecido progresivamente su presencia en escenarios de cooperación internacional,
organismos especializados y proyectos científicos multilaterales relacionados con la Antártida. Este proceso ha permitido consolidar capacidades institucionales y fortalecer el reconocimiento internacional del país dentro de la comunidad antártica.
Un hito importante fue el ingreso de Colombia como miembro pleno del Council of Managers of National Antarctic Programs
(COMNAP), organización que reúne a los administradores de los programas antárticos nacionales. Asimismo, el fortalecimiento de la participación colombiana en organismos científicos internacionales refleja el compromiso del país con una presencia
activa y sostenida en la región.
Estos avances demuestran que Colombia ya no es un observador distante de los asuntos antárticos. Por el contrario, se ha convertido en un actor que contribuye al desarrollo científico y a la cooperación internacional, condiciones fundamentales para aspirar a mayores niveles de participación dentro del Sistema del Tratado Antártico.
LA DIPLOMACIA CIENTÍFICA COMO HERRAMIENTA DE INFLUENCIA
La experiencia antártica demuestra que la ciencia puede convertirse en un instrumento efectivo de política exterior. En este escenario, la influencia no se construye mediante demostraciones de poder militar o económico, sino a través de la capacidad de
generar conocimiento, establecer alianzas y contribuir a objetivos compartidos.
La denominada diplomacia científica ha adquirido una importancia creciente en la gobernanza global. Los países que desarrollan
investigaciones relevantes, participan en redes internacionales y promueven la cooperación científica fortalecen simultáneamente
su capacidad de incidencia en los espacios de decisión.
Para Colombia, la Antártida ofrece una oportunidad única para proyectar una imagen asociada al conocimiento, la sostenibilidad
y la cooperación internacional. La ciencia se convierte así en una herramienta de posicionamiento estratégico que complementa
los esfuerzos tradicionales de la política exterior.
LO QUE AMÉRICA LATINA PUEDE ENSEÑARLE A COLOMBIA
La experiencia latinoamericana demuestra que alcanzar la condición de Miembro Consultivo es un objetivo alcanzable cuando
existe una política de Estado sostenida en el tiempo. Argentina y Chile han desempeñado históricamente un papel
destacado dentro del Sistema del Tratado Antártico debido a su cercanía geográfica y a su larga trayectoria científica. Sin embargo, otros países de la región también ofrecen lecciones valiosas.
El caso de Ecuador resulta particularmente interesante para Colombia. A pesar de no contar con las capacidades logísticas de
Argentina o Chile, Ecuador logró consolidar una actividad científica sostenida que le permitió obtener la condición de Miembro
Consultivo. Su experiencia demuestra que el factor decisivo no es el tamaño del país ni la magnitud de sus recursos, sino la continuidad de su compromiso científico y diplomático.
Brasil y Perú también han fortalecido progresivamente su influencia mediante la combinación de investigación científica,
cooperación internacional y construcción de capacidades nacionales. Estos ejemplos evidencian que el acceso a los espacios de
decisión antártica es el resultado de una estrategia de largo plazo basada en la constancia y la credibilidad internacional.
¿QUÉ GANARÍA COLOMBIA COMO MIEMBRO CONSULTIVO?
La obtención del estatus consultivo generaría beneficios que van más allá del ámbito diplomático.
En primer lugar, permitiría una participación directa en los procesos de toma de decisiones relacionados con la gobernanza
antártica. Esto fortalecería la capacidad de Colombia para con- tribuir a debates sobre protección ambiental, investigación cien- tífica y cooperación internacional.
En segundo lugar, impulsaría el desarrollo científico nacional mediante nuevas oportunidades de colaboración, acceso a redes
internacionales y participación en proyectos de investigación de gran escala. También fortalecería la Política Nacional del Océano y de los Espacios Costeros al consolidar los vínculos entre la investigación antártica y los intereses marítimos nacionales. Temas como la oceanografía, la biodiversidad marina, el cambio climático y la protección ambiental se beneficiarían directamente de una mayor integración con las dinámicas científicas internacionales.
Finalmente, el estatus consultivo incrementaría la visibilidad y el prestigio internacional del país, proyectando a Colombia como
una nación comprometida con la ciencia, la sostenibilidad y la cooperación global.
UN DESAFÍO QUE EXIGE CONTINUIDAD
La posibilidad de alcanzar la condición de Miembro Consultivo no depende de una única expedición, de una decisión política
aislada o de un proyecto específico. Requiere continuidad insti tucional, fortalecimiento científico y una visión estratégica compartida entre el Estado, la academia y las entidades que participan en el Programa Antártico Colombiano.
La experiencia internacional demuestra que los países que han alcanzado esta condición lo han logrado gracias a décadas de trabajo constante y al desarrollo progresivo de capacidades científicas, diplomáticas y logísticas. Para Colombia, el reto consiste en mantener la continuidad de los esfuerzos realizados hasta ahora y consolidar una política antártica capaz de proyectarse en el largo plazo.
REFLEXIÓN FINAL
La discusión sobre el futuro de Colombia en la Antártida no debe centrarse únicamente en cuántas expediciones realiza el país o en la infraestructura que pueda desarrollar en el continente blanco.
El verdadero desafío consiste en consolidar una presencia científica y diplomática capaz de otorgarle un lugar en los espacios
donde se toman las decisiones.
Durante los últimos años, Colombia ha demostrado que posee la capacidad y la voluntad de participar activamente en la construcción de conocimiento sobre la Antártida. Los avances alcanzados en cooperación internacional, fortalecimiento institucional y actividad científica constituyen una base importante para continuar avanzando.
Alcanzar el estatus de Miembro Consultivo significa precisamente eso: pasar de participar en la conversación a contribuir activamente en las decisiones sobre uno de los territorios más importantes para la investigación científica y la gobernanza global.
Para Colombia, más que una meta diplomática, representa una oportunidad para fortalecer su proyección marítima, ampliar su
liderazgo científico y consolidar su presencia en uno de los escenarios internacionales más relevantes para el futuro de los océanos y del planeta.
Referencias Bibliograficas
- Álvarez Calderón, C. E., & Namen Mesa, E. (2019). Geopolítica del Polo Sur: intereses y necesidades de Colombia en el Tratado Antártico. Revista Científica General José María Córdova, 17(27), 543–567.
- Comisión Colombiana del Océano. (2014). Agenda Científica Antártica de Colombia 2014–2035. Comisión Colombiana del Océano.
- Comisión Colombiana del Océano. (2025). Agenda Científica Antártica
de Colombia 2025–2035. Comisión Colombiana del Océano. - Comisión Colombiana del Océano. (2025). Colombia anuncia el desarrollo de su 12.ª Expedición de Colombia a la Antártica. Comisión Colombiana del Océano.
- Comisión Colombiana del Océano. (2025). Programa Antártico Colombiano (PAC). Comisión Colombiana del Océano.
- Comisión Colombiana del Océano, & Dirección General Marítima. (2017). Memoria expedicionaria Colombia Antártica. Dirección General Marítima.
- Dirección General Marítima. (2025). Colombia se convierte en miembro pleno del Council of Managers of National Antarctic Programs (COMNAP). Dirección General Marítima.
- Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. (2025). La Antártica: prioridad en la agenda científica para Colombia. Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
- Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. (2024). Lanzamiento de estampilla conmemorativa del Programa Antártico Colombiano en el marco de los 10 años del PAC. Ministerio de Relaciones Exteriores.
- Secretaría del Tratado Antártico. (1959). Tratado Antártico. Secretaría del Tratado Antártico.
- Secretaría del Tratado Antártico. (s. f.). Partes consultivas y no consultivas del Sistema del Tratado Antártico. Secretaría del Tratado Antártico.
- Referencias opcionales de apoyo (muy recomendables). Estas referencias fortalecen específicamente la argumentación sobre diplomacia científica, gobernanza y proyección internacional:
- Lamus, M. C. (2012). El Tratado Antártico y los mecanismos de protección del territorio antártico. Revista International Law, Pontificia Universidad Javeriana.
- Pontificia Universidad Javeriana. (2026). Diplomacia científica: por qué Colombia va a la Antártida. Pesquisa Javeriana.
- Universidad de los Andes. (2025). La Antártida, más cerca de Colombia de lo que se piensa. Universidad de los Andes.
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Imagen:Navegación del ARC “Simón Bolívar” entre icebergs en el estrecho de Gerlache. Fuente: El Espectador, 2026.